
Ayer fué un día fantástico. Me lo pasé pipa con amigos haciendo esquí de travesía por la Barranca. La nieve llega hasta el hotel y desde ahí mismo nos calzamos los esquís y subimos por la pista hasta la fuente de la Campanilla. A partir de ahí la intención era subir a Maliciosa, pero como el fuerte viento que había arriba lo había dejado un poco pelado, decicimos tirar hacia la izquierda, hacia un collado que no sé cómo se llamará, pero que tampoco me importa mucho. Acababa la subida con una pala con muchísima inclinación, que obligó a hacer unas cuantas vueltas María, lo que a su vez anunciaba una divertida bajada. Y así fué, pero tan solo duró unos cuantos giros, hasta que la nieve, que estaba muy cambiante, se convirtió en una masa pesada y paposa en la que costaba mucho avanzar sin quedarse clavado e hincar los morros. Como dice la "sabia" Sonia: "No hay mala nieve, sino malos esquiadores".
En fín, que "torpeando" por esa nieve, nos fuimos adentrando en el bosque que según perdiamos altura hacía aumentar la emoción ya que se iba haciendo más denso y aumentaban las probabilidades de acabar decorando un pino a modo de estampación. No teníamos mucha idea de dónde íbamos, pero daba un poco igual, todos los caminos llevan a Roma. Si, llevan a Roma pero en este caso pasando por la intersección de dos de los riachuelos, uno a la derecha y otro a la izquierda, que hicieron que tuvieramos que quitarnos los esquís y cruzar uno de ellos de piedra en piedra con las botazas, los esquís en una mano, y los bastones en otra. En seguida llegamos de nuevo a la pista que nos llevaría de vuelta al parking, con una sonrisa de oreja a oreja, no por haber esquidado mucho sino por que a mí estas aventurillas me hacen olvidarme del día a día, de las responsabilidades, los horarios, etc, etc, etc....
Pero claro, no puede ser todo bonito y cambiar lo que viene a ser mi tónica habitual ultimamente, y hoy ha tenido que salir un día de esos en los que no debería haber salido de la cama. De momento me he dormido y casi llegamos tarde al cole con el estres que eso me genera ya que mis churumbeles me han salido la mar de responsables (¿de quién lo habrán heredado?) y no me lo perdonarían nunca. Tan sólo ha sido una señal de lo que me esperaba hoy.
Hoy me he vuelto a dar de bruces con el desastre de las administraciones públicas y la desidia de sus funcionarios. He pedido ayuda y solo he recibido por respuesta: "Tiene usted razón, pero el ordenador dice..........". Los detalles no importan. Estoy muy cansada y me voy a dormir.